viernes, junio 25, 2004

Una tercera pierna sería en nosotros sólo una forma de ancla.
Muchas veces la larva de una idea impresiona más que su desarrollo, y entonces clavamos un alfiler en su cuerpo para así capturar la posibilidad de algo distinto de la mosca y su fastidio habitual.
Cada viernes de estreno espero esa gran película sobre los perros callejeros.

martes, junio 22, 2004

Ser vistos es una forma elemental de sentirse vivo. Como si la miopía de los demás fuera un potente tónico.
Las expectativas terminan por cegarnos la mitad de la visión. Súbitamente tuertos, ya sólo miramos debilidades y flaquezas.
La flecha puede fallar. Pero incluso ese fracaso supone que el ojo ha ya dado en el blanco.

miércoles, junio 02, 2004

martes, junio 01, 2004

Durante la enfermedad uno está como nunca cerca de su cuerpo y alejado de sí mismo.

sábado, mayo 29, 2004

El cansancio de sí mismo es sólo la condena de mirar a través de un único ojo de cerradura.

domingo, mayo 16, 2004

La venda en el rostro de la justicia ya no puede ocultar por más tiempo que sus cuervos le han sacado los ojos.
Hay días en los que la predisposición a burlarme de mí mismo alcanza tal perseverancia y fuerza, y en los que la saña en la presión del dedo pulgar de mi infamia alcanza tal crueldad contra mi figura disminuida, que no puedo ocultar cierta sensación extraña de orgullo ante mi renovado poder.

miércoles, mayo 12, 2004

El tiempo pasa, las cosas se enfrían, y aquello que tanto ardor y empeño supuso, no es más que una comedia insulsa, de la que en su momento no supimos reír.

sábado, mayo 08, 2004

Después de vivir durante cierto tiempo en “constante estado de epigrama contra el prójimo” —según las palabras de Chamfort— la lengua termina agrietada por el fastidio, por el descreimiento; enroscada en sí misma, ya sólo escupe hacia adentro su veneno.

jueves, mayo 06, 2004

La presencia de un hombre alegre suele ser motivo de pesadumbre y murmuración y hastío, como si aguara la fiesta permanente de nuestra grisura.
Se ha perdido la vieja tradición de despedirse de este mundo con unas famosas últimas palabras (Villiers de L’Isle Adam, por ejemplo, dijo: “Bah, me acordaré de este planeta”). Ya sólo importa morir de forma plástica, patética, ruinosa.

miércoles, mayo 05, 2004

El agudo olfato de los prehomínidos se sacrificó a fin de que el cerebro tuviera espacio suficiente dentro de la caja craneana. Ahora el cerebro se sacrifica para dibujar en todo momento una sonrisa de satisfacción.
Todo lo que me aleja de la misantropía —cenas, cafés, cocteles— es un aliado en contra de mí mismo, que a la larga redunda en una misantropía más poderosa.

martes, abril 27, 2004

Procuro enemigos —siquiera la limosna de una ofensa, de un insulto gratuito—, para que mi rabia no se pierda en la delicuescencia.
En la forma de los objetos están ya sugeridos nuestros gestos, aun antes de que los hagamos propios. Una pipa o un bastón —unas pantuflas—, son algo más que objetos cotidianos: son ademanes. La condensación prefabricada de los estados de ánimo.

lunes, abril 26, 2004

A veces por no seguir descubriendo el hilo negro de cierta idea consabida, uno se encuentra con una madeja deshilachada en el centro de la cabeza, una bola amorfa hecha de retazos olvidados de hilo negro.
La idea fija se asienta en la cavidad del cráneo con las maneras del parásito. Pero una vez allí —afianzada y sonriente—, es el propio cerebro el que succiona de ella como una obesa larva.

miércoles, abril 21, 2004

Cuando uno no se dirige a ninguna parte todas las desviaciones son placenteras y, más aún, intachables.
Acostados pensamos mejor y más abundantemente. Al ponernos de pie hay algo que resbala de nuestras cabezas en beneficio de la acción, a la manera de un reloj de arena al que de improviso se le ha dado la vuelta.
La convicción de que todo punto en el que nos situemos puede ser el centro del universo, no pasa de ser una frase hueca si no se complementa con la convicción de que todo punto, en cualquier momento, puede ser asimismo el centro de la perdición.
Rara vez la queja obtiene por respuesta algo más que unas risitas sordas. Como si el movimiento rabioso de la lengua repercutiera siempre allí, en las plantas de los pies de la realidad.

lunes, marzo 01, 2004

En la carrera insensata por mortificar a nuestros semejantes, el libro debería ser una tregua y no un instrumento de tortura.

martes, febrero 10, 2004

Todavía no me acostumbro a la idea de que alzarse de hombros se haya convertido en un gesto crítico y contestatario.

domingo, febrero 08, 2004

Un pensamiento que vuelve demasiadas veces sobre sí mismo secretamente ciñe el nudo corredizo que acabará por asfixiarlo.
Vagar hasta el colmo de la desorientación y entonces, pero sólo entonces, quedarse completamente inmóvil sintiendo cómo el mundo gira convulsionado a nuestros pies.
Un bostezo genuino, en el momento oportuno, no deja de tener su dinamita.

viernes, febrero 06, 2004

Sólo nos queda convertirnos, tan pronto como sea posible, en una ruina, y entonces quizá perduraremos.

jueves, febrero 05, 2004

A veces es necesario ponerse a correr, a correr como un enloquecido por las calles, justo cuando sentimos que ése que no quisimos ser ya nos viene dando alcance.
Esa “ninguna parte” que promete toda utopía hay que comenzar a buscarla en la propia cabeza.

lunes, febrero 02, 2004

El papel higiénico debería ser de seda; no las corbatas.
Aun sin prestar atención a sus palabras un hombre sobre el templete es ya ensordecedor por su ruido corporal.

viernes, enero 30, 2004

La susceptibilidad despierta en nosotros, por generación espontánea, acaso por reciprocidad, pensamientos crueles. Es la anestesia suprema para cualquier intento de conciliación.

jueves, enero 29, 2004

Inútil repetir que la percepción de la belleza se altera con los años. Pero que se contorsione violentamente justo de después de la cena, parece un signo de nuestro vertiginoso tiempo.
Lo monstruoso no sólo es anomalía y deformidad. La repetición de una forma —como la un mismo árbol en el bosque— o la sucesión indiferenciada —como la de una gota sobre un mismo punto— tienen algo de gigantesco y terrible.

jueves, enero 22, 2004

Póngase cualquier objeto —así sea una obra de arte o un trozo ordinario de excremento— detrás de un telón o custodiado y bajo llave, y los hombres se arremolinarán intrigados. Póngase el mismo objeto sobre un pedestal, e inmediatamente se verá rodeado de animosidad y desprecio.

martes, enero 20, 2004

La mano que acaricia, como las palabras que alaban, encuentran muchas veces en el otro el pretexto para simplemente masturbarse.
Es curioso constatar cómo hay una serie de libros que, tras haber pasado inadvertidos o hasta despreciados por largo tiempo, de pronto nos invitan y nos hacen guiños; nos gritan, como los frasquitos a Alicia, "léeme", o, incluso a veces "róbame".

lunes, enero 19, 2004

El mayor hechizo de un rostro bello está en que a causa del deslumbramiento no logramos apresar sus detalles.
La furia eleva y acaso justifica la locura. ¿Qué sería de la insania sino fuera exaltada y rabiosa?

miércoles, enero 14, 2004

La historia de las invasiones tiene como constante el ensañamiento con las estatuas. Como si para humillar a un pueblo hubiera que desfigurar sus piedras.
Quizá la idea del paraíso en la Tierra como un lugar por alcanzar, como un punto de fuga hacia el cual desplazarse y conquistar, no es más que resultado de añejos desequilibrios entre los pies y la cabeza.

domingo, enero 11, 2004

Los obstáculos ofrecen la ocasión de descubrir en uno mismo capacidades insospechadas, como la de reconocer hasta qué punto nuestras debilidades y limitaciones son incorregibles.
Debemos el prestigio de la nostalgia a la imperfección de los recuerdos.

jueves, enero 08, 2004

Cada tarde el tedio nos recibe con sus tibios lengüetazos, al igual que un perro viejo al que hemos alimentado y al que a veces incluso acariciamos.

miércoles, enero 07, 2004

El bostezo, a la larga, resulta mucho más soportable —por lúcido y discreto— que la alharaca de la satisfacción o el gemido del inconforme.

martes, enero 06, 2004

La diversión es el correlato mental de la baratija; muy pronto procuraremos otra y otra y otra más hasta olvidarnos de ese objeto que alguna vez perseguimos.
La timidez, más que la locuacidad y la impudicia o las ansias incontenibles de befa, es la que nos condena a la majadería.

lunes, enero 05, 2004

Observo que el gesto infantil de taparnos la cara con las manos es sustituido con el paso de los años por una sonrisa imbécil.

domingo, enero 04, 2004

De pronto te toca en suerte la parte del acreedor, le prestas dinero a alguien y por casualidad lo vuelves a encontrar tiempo después, avergonzado. Lo extraño es que tú también agachas la cara y pasas de largo, como si de algún modo estuvieras en deuda con él.
La inclinación por destruir quizá se explique por nuestra debilidad frente al estallido. El fragor de lo frágil quebrándose en miles de astillas nos deleita por lo que tiene de imprevisible y de sinfónico. ¿Qué sería de la destrucción en un mundo de sordos?
Las huellas de los pies sobre la tierra traen recuerdos sonoros.

sábado, diciembre 27, 2003

De nueva cuenta entre las incomodidades y asperezas del campo, como si todavía fuera posible limar las callosidades de los sentidos.

viernes, diciembre 26, 2003

Un rostro aburrido es un rostro frágil. Entonces busca de inmediato la dureza de la máscara de la sonrisa.
El dedo no es más un fósforo que arde al recorrer la superficie de las cosas, ni un bisturí que hurga en las entrañas. Hoy más que nunca el dedo es sólo un huérfano de guante.
Mientras más y más succionamos de ellas, las tetas de las ideas recibidas penden sobre nuestras cabezas más y más rozagantes.

martes, diciembre 23, 2003

Las máximas no saben ocultar ese timbre lastimero de quien sospecha que el hombre no tiene remedio.

lunes, diciembre 22, 2003

Soy casi siempre torpe para el abrazo. De manera inconsciente, como si presintiera que la ocasión no está nunca a la altura de tanta exaltación, ofrezco una espalda huidiza y hasta avergonzada.
Una noche en vela dedicada a abofetear mentalmente a quien me ha humillado, con frases ingeniosas y mordaces pero dolorosamente-demasiado-tardías.

domingo, diciembre 21, 2003

Las ubres de la mala leche son más delgadas y largas que las ubres comunes, y es sólo su parecido con serpientes rosadas lo que hace suponer en ellas un veneno mortífero, cuando no pasan de suministrar un toque de sutileza y dulzor a la hora del té.
Mirarse en todo momento vivir también es una forma retorcida de evasión.

jueves, diciembre 18, 2003

Nos esforzamos en mirar a través de la niebla como si fuera la lencería del mundo.
Pulidor de lentillas de aumento para mirar la realidad —como Spinoza—, el poeta parece un dependiente de una óptica anticuada y sola.

miércoles, diciembre 17, 2003

El pensamiento no vibra cuando la cuerda está demasiado tensa. La sola música de la que es capaz es esa abrupta salida de tono al momento de romperse.
La observación es una forma de estar del lado del silencio. Y el silencio a muchos les resulta ofensivo.

lunes, diciembre 15, 2003

Los hombres ya sólo sabemos hablar de nuestros sentimientos delante de un auditorio de objetos —delante de los muebles del baño, por ejemplo.

domingo, diciembre 14, 2003

¡Oh lector, mi semejante, mi hermano. Cuánto me tranquiliza no tener que conocerte!
Las puertas nos engullen en sus largos bostezos.

martes, diciembre 09, 2003

Desconfía de aquel que no se aburre nunca, pues tiene en muy alta estima al mundo. Pero desconfía también de quien sólo bosteza, pues se tiene en muy alta estima a sí mismo.
El resplandor de la realidad es demasiado imponente como para resistir por mucho tiempo no refugiarse en el callejón oscuro de algún vicio.

jueves, diciembre 04, 2003

La risa muda, entre dientes, supera en insolencia a la carcajada.
Por cualquier resquicio, ladinas, pertinaces, como las malas yerbas, se abren paso las viejas esperanzas.

lunes, diciembre 01, 2003

Los escombros son más bellos que las estatuas. Pero alguien que los ofrece como una nueva forma de arte se priva del placer de derribarlas.

domingo, noviembre 30, 2003

La nada no puede tener duración; es la larga línea de la monotonía perfeccionada en un punto; el imperio de lo infinitesimal que a nosotros nos llama y nos subyuga justo cuando el tiempo se ha vuelto sólido, viscoso, intolerablemente presente.
No nos satisface del todo la superficie de las cosas, su desnudez casi ofensiva, y entonces la cubrimos con los velos de nuestras obsesiones, con los ropajes a menudo espesos de nuestras expectativas, hasta volverlas, sólo por ese proceso de recubrimiento, en algo deseable y misterioso, en una realidad vestida.

jueves, noviembre 27, 2003

Un obra que enviamos a la imprenta puede parecer a los demás redonda y acabada ya que se la juzga con la misma distancia con la que juzgamos la vida de los muertos. Pero para uno mismo esa obra, como la propia vida antes del retoque de la muerte, era algo imperfecto, vacilante, un lugar donde todavía reinaba la promesa.

lunes, noviembre 24, 2003

Mostrarse tolerante frente a la exasperación de los otros suele ser, extrañamente, su mayor acicate.
Una dolencia lo suficientemente insistente como para vivir vigilados por ella, y lo suficientemente imprecisa como para eludir el riesgo de cura.

viernes, noviembre 21, 2003

La historia universal del deprecio cabe en un solo gesto de mujer.

lunes, noviembre 17, 2003

Tal vez todavía las cosas brillan con luz propia debajo de las capas de polvo de nuestras supersticiones.
La apertura de la boca durante el bostezo, su inhalación desmesurada, parece pedirle al mundo un poco más de brío.

miércoles, noviembre 12, 2003

Dejar una vieja idea podrirse en el centro de la cabeza y entonces confiar en la vitalidad de los gusanos.
En la entraña de un juguete hurgamos por primera vez en lo prohibido.

lunes, noviembre 10, 2003

sábado, noviembre 08, 2003

El cielo estrellado bien podría ser el boceto de algo que está por suceder.

jueves, noviembre 06, 2003

El aplauso tiene la extraña virtud de volver inofensivas las cosas que toca por segunda o tercera vez.
El goce apunta en todo momento a su aniquilación, es decir, al exceso.

lunes, noviembre 03, 2003

La estética del frenesí ha terminado por hacer del tiempo libre una obligación engorrosa.
También el canto de los pájaros es más bello cuando no persigue ni se propone nada.

jueves, octubre 30, 2003

El buzo filosófico parece que ha renunciado a su vieja afición por lo profundo y ahora se desliza con arrogancia de patinador sobre la quebradiza película de la frivolidad.
Antes brindar con bilis que con melosa, esa sustancia que secreta nuestra complacencia.

miércoles, octubre 15, 2003

Antes cultivar un jardín que acudir dos veces por semana a una terapia: las plantas —se sabe— crecen más sanas y exuberantes cuando se les habla, no importa si con bellas palabras o con autorreproches.

lunes, octubre 13, 2003

Hay que aprender a callar incluso en nuestros monólogos interiores.

martes, octubre 07, 2003

Una vez que la decisión ha sido tomada es como la tortuga de la paradoja de Aquiles: el momento de finalmente enfrentarla parece que no la alcanzará nunca.

lunes, octubre 06, 2003

La cofradía de mirones alrededor de un accidente parece empeñada en ocultar a los otros la revelación de la sangre.
Apretar los dientes de la conciencia para no sentir dolor es casi siempre el origen de la migraña.
La velocidad de desplazamiento no es sino un espejismo: al bajar del avión todavía debo esperar un día o dos para reconstituirme, pues tal parece que el alma prefiere viajar a pie.